Mochileros

Viajar a, escapadas, diarios y experiencias de viaje
 
Indice­Calendario­FAQ­Buscar­Miembros­Grupos de Usuarios­Registrarse­Conectarse
Publicar nuevo tema   Responder al temaCompartir | 
 

 Transiberiano 07

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
AutorMensaje
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:18






Prólogo

Caravanserai
Bueno, una semana después de llegar empezamos este diario, un viaje increíble por media Asia en el que he disfrutado no sólo de una experiencia sin igual y de unos paisajes más que espectaculares, sino también de la buena compañía y el buen rollo. Y me gustaría empezar citando unas palabras del Che, de su libro “Notas de viaje”, sobre su periplo por America Latina. “No es este un relato de hazañas impresionantes. Es un trozo de nueve vidas tomadas en un momento en que cursaron juntas un determinado trecho con identidad de aspiraciones y conjunción de ensueños.”

No recuerdo el día exacto en que surgió en mi cabeza la idea de hacer el transiberiano, pero sí que fue tras un viaje. Y claro, uno siempre intenta superarse así mismo, llegar “más alto, más lejos”. Y a pesar de verlo como algo muy lejano, quizá por desconocimiento o por la misma magnitud del viaje, empecé a recopilar todo tipo de información por la red y señalar con el dedo una ruta sobre un mapa de Asia. Y me puse manos a la obra, hasta que decidí abrir el post. Hubo momentos en los que pensé que me quedaría a medio camino y que este viaje se quedaría en eso, en un bonito sueño, pero después de casi 3 meses buscando gente con la que compartir esta experiencia, me junté con K_lero y su gente, Lyon, e Illenca. Tras largas semanas de preparación, en los que tuvimos que currarnos un viaje como nunca lo habíamos hecho, y buscar todo tipo de información, contrastarla, enviarnos cientos de mails, reservar vuelos, tramitar visados y permisos, y no sé cuantas cosas más…Y llegó por fin un 26 de julio, donde tanto esfuerzo e ilusión vieron su recompensa, y es que, como ya he dicho en más de una ocasión, los sueños son para vivirlos, no para soñarlos.

Por fin podemos empezar a contarlo todo. Todo empezó ahí, cuando despegó el avión. No, no, no,… qué dices! No es una historia de aviones que despegan, aunque sí es la historia de un despegue. Todo empezó ahí.

Illenca
26 de julio, día D. Pero antes hubo meses de A, de B y de C, es decir, moviditos. En cierta manera esta historia empezó el año pasado cuando se me clavaron dos espinitas: tener que ir a Rusia con un viaje organizado y que el único tren que cogiéramos fuera el San Petersburgo-Moscú que me supo a poco teniendo justo ahí un recorrido tan mítico como es el transiberiano. Pero las cosas fueron como fueron y este viaje es el de la “desespinación”, “desespinación” que viene con bonus track (Mongolia, China, Tibet y Nepal, ¡para esa parte no hay espinas que valgan!).

Mis planes para este verano, desde luego, no eran estos. Meses antes de embarcarme en esta aventura, corrían por mi mente pensamientos en esta línea: “Este hilo que ha abierto Caravan tiene una pintaza, desde luego, pero después del viaje del año pasado, este año toca algo más económico… Además, ya tengo comprobado que yo no puedo ir a Rusia si no es con agencia, desde aquí lo tengo fatal para tramitar el visado, si no lo conseguí el año pasado, ¿por qué lo voy a conseguir este año? Nada, nada, me monto un inter-rail y tan feliz. Pero… ¿por qué no consigo sacarme de la cabeza el transiberiano?” Mi proyecto de inter de cada vez me apetece menos hasta que… ¡deja de estar ahí! A mi compi de inter le han cambiado las vacaciones así que los planes se hunden. Mi reacción normal habría sido hundirme con los planes –con lo organizadita que soy, planes y yo somos uno- pero contra todo pronóstico me lo tomo con calma, lo cual, creo que es una señal muy fácil de interpretar. Me pongo manos a la obra para ver si consigo hacer desaparecer los obstáculos que me separan de unirme a la expedición y, después de unas semanas de incertidumbre, mil trámites y una gran bronca de mi jefa por las fechas de las vacaciones, tiro hacia adelante.

Llega el día D: vuelo Palma-Barcelona. Barcelona, Barcelona, Barcelona. El tiempo no pasa. Estoy sola en el aeropuerto. Me llama Caravan, todavía desde el curro. Llamo a Lyon, que anda de turisteo por Barcelona y va a venir hacia el aeropuerto ya para coger el vuelo. Me aburrooooo. Tras unas horas interminables llega Elena. Llegan Tere, Raquel, Regue y Lyon. Llega Caravan… Ya estamos todos los del primer turno. Esto empieza…


K_lero
Para mi esto empezó como un flechazo al ver el post de Caravanserai.

Hacía algun año ya que había comentado con mi hermano lo interesante que sería hacer el Transiberiano, pero no era suficiente aliciente como para gastar todas unas vacaciones de verano en ello (son tan escasas las vacaciones...).

Pero al ver el post de Caravanserai, que utilizaba la ruta del Transiberiano para hacer un viaje impresionante, tardé una semana en convencerme, y a la semana le di el “sí, quiero”. Lo propuse entre mi gente, y mi novia aceptó (pese a su precaria situación económica), mi hermano y el Regue tambien aceptaron. A Lyon también le hicimos un pequeño lavado de cerebro y por todos es sabido que al “guarro” se le convence fácil... y así estábamos.

Eramos muchos, y además no coincidíamos en fechas, con lo que nos separamos en dos grupos; por un lado todos los que he mencionado y por otro Caravanserai con otro grupo de gente.

Cuando avanzó la planificación Caravan nos dijo que su grupo le había fallado, que si se podía integrar en el nuestro. Para mí fue una gran alegría puesto que este viaje al fin y al cabo lo había fraguado él, así que me apetecía hacerlo con él. Raquel se nos unió mas adelante, y las últimas en incorporarse al viaje fueron Elena e Illenca, así que al final fuimos un nutrido grupo de 9 personas que gracias a todos y cada uno de nosotros conseguimos mantenernos entretenidos durante las 10000 horas muertas que hubo a lo largo del viaje.


Última edición por caravanserai el Mar 20 Ene 2009 - 1:39, editado 2 veces
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:19

Jueves, 26 de julio

Salgo del curro sobre las 21.20 y al llegar a casa, mis padres me llevan al aeropuerto. Me despido de ellos y enseguida me encuentro con Cris y Lyon, que ya conozco, y los demás, Tere, Elena, Raquel y Regue. Facturamos y vamos a saludar al grupo de Iker y Electrichka, que están en el otro mostrador para irse a Atenas. Los nervios se van disipando, digo yo porque se comparten. Esto ya no hay quien lo pare.


Viernes, 27 de julio

Sobre las 00.00, embarcamos en un avión de Clickair y despegamos rumbo a Moscú. El viaje, largo, Lyon y yo pa matar el tiempo hojeamos la guía de la Lonely Planet de conversación en ruso, y aprendemos expresiones tan valiosas como “Puedo presentarte a mis padres”, “Vamos a la cama”, “No lo hago sin protección”, “Más rápido”, “Más despacio”... Qué risas xDD. Tras 4 horas sin apenas poder conciliar el sueño, llegamos a Rusia sobre las 6 de la mañana hora local. Ya en el control de pasaportes, le entregamos el formulario que nos dieron las azafatas y por fin estamos en territorio ruso. Sacamos pasta del cajero (9.16 € de comisión por La Caixa), y vamos en busca de un tren que nos lleve al Hostel. Todavía algo desorientados, buscamos los letreros en inglés para lograr ir hasta donde se coge el tren express (150 rublos). Es un viejo tren muy amplio, adornado con cortinas de época. El trayecto son 45 minutos y nos deja en la estación sur de trenes. Allí enlazamos con el metro y nos bajamos en la parada de Kuznetski Most, donde por un estrecho caminito se llega a nuestro Hostel, el Godzillas, un poco cutre y lo peor es que están en obras. Antes, casualidad, nos encontramos con una española que nos indica cómo llegar, ya que no había ningún letrero en la puerta. Y nos pregunta: ¿Vosotros no seréis el grupo de Caravanserai? xDDD. Era Lualua, del grupo de Daikos, qué sorpresa y qué pequeño es el mundo. Nos los encontraríamos más adelante a lo largo de toda Siberia.

Ya en el hostel, dejamos las mochilas en una sala, y cómo hasta las 3 no nos dan las habitaciones, decidimos hacer tiempo yéndonos a la estación a sacar los billetes del transi, no sin antes desayunar. Al llegar vemos todo el bullicio que rodea la estación. Nos intentamos ubicar pero todo está en ruso. Intentamos preguntar en varios sitios el precio de los billetes Moscú-Irkustk con una chuleta en cirílico y ante la exquisita amabilidad de las funcionarias rusas. Nótese la ironía. Nos piden 10000 rublos, unos 300 €. Vaya clavada. Y nosotros, ingenuos, pensábamos que sería más barato sacarlo en taquilla. Decidimos que mejor lo intentamos en el albergue a ver qué nos dicen. De vuelta, Katia, la chica del albergue, nos comenta que lo probará. Nos pide 8500 rublos, 60 € menos, algo es algo. Mientras nos vamos a comer y más tarde empezamos a recorrer las calles moscovitas en dirección al centro. Amplias avenidas con letreros gigantes hasta que llegamos a la conocida Plaza Roja, rodeada en sus cuatro lados por el Kremlin, la tumba de Lenin, la bellísima catedral de San Basilio, el GUM (un centro comercial en forma de palacio enorme) y el museo de historia. La vamos cruzando y es grandísima, en un principio se ideó para albergar mercadillos, y fue símbolo del poder de la extinta URSS. Lo que más nos llama la atención es la catedral de San Basilio, con esas cúpulas redondeadas acabadas en punta, y con forma de bolas de helado. Nos quedamos un rato por allí tiraos en un césped y viendo qué bonito es todo. Ya de nuevo en el hostel, Katia nos dice que no tiene internet y qué no ha podido mirar nada. Así que nada, resignados, nos vamos a cenar unas deliciosas patatas rellenas de queso, mantequilla, bacon, etc. Y ya en la habitación nos quedamos hablando un buen rato antes de sobarnos. Al día siguiente llegan los hermanos K_lero, ya estaremos los 9.


Llegada a Moscú


Estación sur de trenes


Metro de Moscú


Llegando a la Plaza Roja


En la Plaza Roja con la catedral de San Basilio al fondo


Catedral de San Basilio




El Kremlin


Por cierto, la parada de nuestro Hostel es Tsvetnoi Bulevar. Os adjunto un mapa del metro de Moscú, para que os hagáis una idea de donde está el Godzillas Hostel.



Y bueno ya de paso os explico qué debéis hacer para entrar en Rusia. Primero, contactar con un Hostel, Hotel o lo que sea que os tramite una invitación (visa/voucher). Nosotros nos pusimos en contacto con los del Godzillas, reservamos 2 noches y no tuvimos que pagar ninguna paga y señal. Desde su [url="http://www.godzillashostel.com/aboutgodzillashostel.php"]página web[/url], hay un link para tramitar la visa, nosotros lo hicimos con [url="https://www.getrussian.com/order/forms.php?a_aid=Godzillas"]getrussian[/url]. Nos costó 22,41 €/persona, y en 24/48 horas te envían un mail o fax con la invitación. Una vez tienes esto, ya puedes ir a la embajada rusa en Madrid o al consulado ruso de Barcelona (según la zona de España que vivas), rellenas un formulario, presentas el pasaporte, un par de fotos y un seguro internacional tipo Mapfre. Con todo esto y 35 € te dan el visado y ya puedes viajar a Rusia. Un auténtico coñazo pero bueno, queríamos coger el transi..

Por cierto, el Godzillas Hostel, a pesar de ser un poco cutre, es 100% recomendable, puesto que a nosotros nos hicieron un gran favor encontrándonos billetes de tren para 9 personas y los compartimentos seguidos. Si vais, preguntad por Katia, un encanto de persona y una jachonda xDDD También es posible que os encontréis a un montón de españoles, se ve que el boca a oreja ha hecho que todos los españoles vayamos aquí. En el albergue lo flipaban xDD


Última edición por caravanserai el Jue 25 Sep 2008 - 19:23, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:21

Sábado, 28 de Julio (día 2) (escrito por k_lero)

Comenzaré el sábado, segundo día del viaje (os vais a hinchar, aun os quedan 29) , contándoos un poco la previa que tuvimos mi hermano y yo el viernes:
Mientras todos estos cabrones disfrutaban en Moskau el viernes mi hermano y yo sufríamos en nuestras sillas del curro en silencio las hemorroides. Pero finalmente también llegó nuestro turno, y la espera merecía la pena pues volábamos gratis Madrid – Moscú. El vuelo salía a las 23:00 y llegaba allí el sábado a las 6:00 hora local (4 horas de vuelo + 3 horas de diferencia horaria).
Pero al llegar al aeropuerto nos encontramos la desagradable sorpresa que siempre pende sobre nuestra cabeza cual espada de Damocles: el vuelo estaba lleno.
Tras debatir, esperar, anhelar y agonizar, el majísimo comandante permitió que voláramos en transportín, que para el que no lo sepa son las comodísimas sillas reclinables de la tripulación, en la parte trasera del avión. Total que pasamos el vuelo ambos con la resaca de la noche del jueves (las despedidas siempre acabaron venciéndonos) levantándonos y sentándonos cada 10 minutos para que sacaran los cajones de comida, etc... esa fue nuestra noche de sueño, una auténtica basura.

Bueno, ahora centrémonos. El sábado llegamos a las 6:00 de la mañana y entre mochilas, documentaciones, encontrar el bus que nos llevaba a una estación de metro de la periferia, coger el metro con los malditos carteles escritos con letras del Tetris, perdernos en el susodicho metro y tardar media hora en encontrar el maldito albergue sin señalización ninguna, nos dieron cerca de las 9:00 hasta que llegamos al Godzilla’s.
Al fin nos reuníamos los nueve, estos ya estaban despiertos, cálido recibimiento, nos esperaba un viaje de 15000 km juntos. Solo nos faltaba decidir quien era Frodo.

Nos informaron del notición: por ahora no teníamos billetes de Transiberiano (salíamos al día siguiente): precios desorbitados y desde el albergue Katia no había conseguido nada aun. Salimos a desayunar con contundencia y hablar de las opciones que teníamos y regresamos al albergue. Finalmente Katia nos consiguió los billetes Moscú – Irkustk por 7900 rublos (225 €) cada uno, impresionante! En taquilla nos pedían 10000 rublos!

Nos dedicamos pues a ver la ciudad, fuimos de nuevo a la plaza Roja, visita al interior de San Basilio, me pareció mucho mas pequeña de lo esperado pero igualmente preciosa. El mausoleo de Lenin y el Kremlin nos lo saltamos por diversidad en las opiniones. Fuimos a las galerías GUM, echamos una cerveza, y después fuimos caminando pasando por el monumento al soldado desconocido hasta la calle Arbat, donde comimos en un sitio con estética de vacas llamado “Mumu”. Proseguimos paseo y acabamos haciendo ruta por las estaciones de Metro más destacables, puede que viéramos unas 15, y la verdad es que no he visto metro como el de Moscú, simplemente precioso.

Ruso


Todos en la plaza Roja


Tomando la primera cañita


Monumento al soldado desconocido


Amelie??


McTetris


El menú esta clarisimo, cocido y callos


Metro de Moscú, impresionante



Tras el éxodo por el metro (yo estaba totalmente destruido por el cansancio) regresamos a la plaza Roja, y disfrutamos del espectáculo de verla de noche.
Cenamos algo rápido allí cerca y echamos a andar con la intención de buscar algún garito donde tomar un buen vodka ruso (sin duda solución a todos nuestros males).
Recorrimos las calles Tverskaya Ul, Strastnoy Boulevard, Petrovskiy Boulevard... sin ningún éxito.
El ambiente era demasiado selecto para nosotros y no nos apetecía tener que pasar por delante de los armarios empotrados para entrar en un bar a echar una cerveza, así que regresamos al albergue, comprando antes vodka y cervezas.
Allí nos quedamos, en la sala común, con un francés al que no le dejabamos leer y se unió a nosotros, y finalmente nos acostamos calentitos después de varias cervezas y media botella de vodka a chupitazos.

Vuelta a la plaza Roja


Todos haciendo el pavo en la plaza Roja by night[img]


Tomándola en el albergue. Primera experiencia con el vodka ruso.


Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:28

Más foteles del viaje:

Catedral de San Basilio, lo que más nos gustó de Moscú, se nota ehh



Cambio de guardia de los marineritos xDD



In the metro



Metro moscovita





Lenin en un mosaico dentro del metro



El GUM de noche



San Basilio y el Kremlin de noche
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:30

Domingo, 29 de julio (escrito por Illenca)

Última ducha, dato importante teniendo en cuenta que vamos a pasar 88 horas en un tren. Pero antes tenemos algo de tiempo para despedirmos de Moscú. Después de dos días aquí todavía no hemos sido capaces de ver el Kremlin pese a haber ido tres veces a la Plaza Roja. Esto nos hace darnos cuenta de que andamos algo flojos de organización, algo que creo que iremos mejorando aunque solo sea un poco a lo largo del viaje. La noche anterior, entre chupito y chupito (olé ese vodka frío, a palo seco pero frío, ¡no volvimos a catar tal exquisitez!) debatimos como aprovechar el poco tiempo que nos quedaba en Moscú. El Kremlin estaba pendiente, pero dado el poco tiempo que teníamos, el sentido común nos hizo descartarlo y nos decidimos por el parque Gorki.

Pillamos metro y nos encaminamos hacia allí. Vamos bordeándolo hasta que vemos una entrada. Hay un detector de metales para entrar, que los rusos van pasando sin problemas. Cuando nos disponemos a hacer lo mismo, no nos dejan pasar, nos mandan a otra entrada, más adelante. Vamos mirando atentamente a lo largo de toda la verja, no sea que nos pasemos la entrada… Minutos después comprobamos que era imposible saltársela:



Allí hay otro detector que la gente pasa también sin problemas, pero enseñando un tique que han comprado previamente: ¡nuestro gozo en un pozo! Yo creo que la primera entrada era la buena, la del parque y que esta segunda es para el parque de atracciones que ocupa una parte del parque. No sé si mandarnos a esta ha sido de buena fe pensando que somos tan suicidas como para montarnos en esos cacharros que llevan sin pasar una ITV desde tiempos de Lenin o a mala leche. Decidimos no entrar porque ya solo nos quedan 20 minutos de margen para coger metro otra vez e ir al albergue a buscar las mochilas.



Una vez recogidas las mochilas vamos hacia la estación. Nos distribuímos las tareas: campamento base para guardar mochilas, averiguaciones ferroviarias, acopio de blinis y aprovisionamiento de bebidas. Ya lo tenemos todo, solo nos falta subir al mítico transiberiano, que será nuestro hogar los próximos cuatro días. Pero antes una foto: nosotros, Valentina, nuestra “provodnika” y el tren.



Ahora sí, ¡viajeros al tren!



Tenemos tres compartimentos seguidos en el vagón 13 (tres personas en un compartimento, cuatro en otro y dos en el último). Uno de estos compartimentos es exclusivamente nuestro y este será el campamento base. Nos servirá de comedor, de sala de estar para tertulias y de casino.



El tren merece una inspección, que no se hace esperar: organizamos una expedición para recorrerlo de cabo a rabo. Empezamos desde nuestro vagón hacia atrás, hacia los barracones de campo de concentración… esto… hacia 3ª clase; ¡menudo hacinamiento, qué agobio! Llegamos al final del tren y nos quedamos embobados viendo por la ventanita trasera como vamos dejando atrás kilómetros y kilómetros de vía.



Nos tocan ahora los vagones de delante, los de 1ª clase, con su aire acondicionado, no sea que los señores se despeinen abriendo las ventanas; todavía no lo sabemos, pero resulta que en esos vagones ¡incluso pasan el aspirador! Nada que ver con el cubo de líquido negro (no me atrevo a usar la palabra agua) y la escobilla con la que se pasean para llenar el expediente en nuestro vagón (tampoco me atrevo a usar el verbo limpiar).

Nos falta solo el vagón restaurante que resulta que no tiene nada que ver con el resto del tren. El tren está ¿decorado? con cortinas que no soy capaz de describir y alfombras de salón de abuela que no encajan en absoluto con las cortinas excepto por una cosa: su grado de horterismo. El vagón restaurante, en cambio, parece una hamburguesería americana; es como un Burger King con ruedas: todo decorado en rojo, con su barra, sus taburetes de plástico y sus sofás.




Próximo capítulo: la vida en el transiberiano.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:37

La vida en el Transiberiano

Un poco de historia
El día 21 de julio de 1904 tras un proyecto faraónico que duró 13 años, numerosos esfuerzos y centenares de vidas perdidas, se puso en marcha la vía de 8000 kilómetros del transiberiano. Se inauguraba el tren más largo del mundo, que une Moscú con Vladivostok, en la costa del Pacífico.

Actualmente, el transiberiano en sus diferentes rutas es utilizada por rusos, mongoles y chinos para sus desplazamientos internos y fronterizos. Tren mítico donde los haya, atraviesa 7 husos horarios siendo aún un recorrido de dimensiones épicas, una conexión entre el este y el oeste y un símbolo permanente de lo que fue la unidad rusa en un mundo revolucionario. Por sus ventanillas desfilan imágenes de grandeza y de fracaso. Y en sus pasillos se escuchan las voces cansadas de gente confundida. La travesía de Asia en tren entre Moscú y Pekín, es de 7621 kms, realizando el recorrido del mítico transiberiano en su variante transmongoliana.

Nuestra historia
El sueño de subir al transiberiano se cumple. Son las 13.20 de un domingo 29 de julio. Ya sólo falta comenzar a rodar. Nuestra provonidka, Valentina, es un cielo, muy simpática y atenta con nosotros. Esto empieza a moverse. Poco a poco, nos vamos alejando de Moscú, sin prisa pero sin pausa. Todavía flipándolo, empezamos a recorrer el tren y a familiarizarnos con nuestro vagón y en especial con nuestro compartimento, en el que pasaremos nada más y nada menos que 88 horas, casi 4 días. Nuestro vagón es el 4º por la cola, justo el último de 2ª clase (kupé) y situado antes de los 3 vagones de cola, que son de 3ª (platskart). La verdad es que estos últimos no están nada mal, mucho mejor de lo que había leído, lo único que allí la intimidad no existe y se comparte todo con la gente que te rodea. Mientras, en nuestros compartimentos, que están seguidos, hacemos como lugar de reunión el compartimento de enmedio, totalmente ocupado por nosotros. Durante todo este largo tiempo hacemos un poco de todo para ir matando el tiempo: entre charlas, juegos de cartas, libros, música, siestas y sobre todo, observando el paisaje que se extiende desde la ventana, pasamos nuestra “vida” en el tren.

Para comer empezamos a sacar latas de unos, latas de otros y nos lo montamos bastante bien. Salvo a Illenca que casi no le gusta nada, los demás nos ponemos las botas con jamón, atún, paté y especialmente con los mejillones. Benditos sean xDD. Para complementar aprovechamos las paradas para comprar comida que nos venden las “abuelas”, las típicas amas de casa rusas que cocinan y luego van a vender su comida a los pasajeros del transiberiano. La verdad es que venden casi de todo: hamburguesas, pepinillos gigantes, patatas, verdura, pescado (esto mejor no probarlo ya que nos dijeron que contenía muchas toxinas), cerveza (caliente, semifría, fría y congelada xD) y hasta peluches, ramos de flores, etc.

Sobre el paisaje, qué decir, en conjunto todo muy verde, con cientos de casitas de madera a lo largo del camino. Al principio está lleno de extensos bosques y altos árboles, pero poco a poco, van habiendo menos y el paisaje se va convirtiendo en extensas llanuras. A veces cuando se podía, iba al final del tren, a ver cómo íbamos dejando kilómetro tras kilómetro. Es muy relajante. Por suerte, tuvimos buen tiempo, la temperatura rondaba los 20ºC. a veces incluso hacía mucho calor. Qué diferente debe ser en invierno.

Pasamos por Ekaterimburg, Omsk, Novosibirsk, Krasnoyark, etc…En cada parada estamos entre 20 y 30 minutos, que aprovechamos para estirar las piernas, comprar comida y sobre todo, cerveza; y también para hacer fotos del bullicio que se crea cuando para el tren. Cuando llega la noche, después de cenar, nos montamos unas buenas juergas a base de chupitos de vodka y cerveza, jugamos a cartas, cantamos Rafaella Carrá (fue Lyon el que empezó con “Para hacer bien el amor hay que bajar al sur..” joder que canción más pegadiza xDD), proponemos acertijos con los que nos comemos la olla un buen rato, contamos chistes, o hablamos de viajes pasados o futuros. Estamos de coña y el marco del transiberiano lo hace increíble.

Otra cosa a comentar son los lavabos y las colas que se forman a veces para entrar. Los dos que hay en nuestro compartimento, uno a cada extremo, desprenden olor a orina y la higiene deja mucho que desear. Tienen tuberías y cañerías antiquísimas, y todo funciona de manera muy rudimentaria. Un consejo, ir a cagar a primera, que los lavabos están mejor y de paso le echas la mierda a los de 1ª clase xD.

Mención especial las personas que comparten con nosotros un tramo del viaje, al fin y al cabo el transiberiano es como la vida misma, un largo recorrido en el que coincides determinados tramos con determinada gente, que sube y baja sin cesar en cada estación. Sobre los rusos, por lo general son personas desconfiadas, muy serias, y con los que cuesta romper el hielo, aunque claro está, como en todo, hay excepciones. Como personajes del transi, destacar a: Natasha, la chica rusa que con sus largas y retorcidas uñas descuartizaba a algunos viajeros durante la noche y echaba sus restos por el retrete xD; al gordo mongol, el típico pesado que siempre taponaba el pasillo del vagón y que se enteraba de todo; Buba, el único ruso que sabía inglés y que nos dio unos cuantos consejillos; los rusos del machete antichechenos, vaya quillos xD; la pareja de gavachos con los que compartimos más de un rato; el niño demonio que no paraba quieto ni un momento; la sirenita, una belleza rusa madurita pero con un cruce de piernas mejor que el de Sharon Stone Y finalmente German y Alexander, muy majos y que nos invitaron a te, café y cerveza.

Y bueno, el viaje en el tren más largo llegaba a su fin. Por increíble que parezca, el trayecto se había hecho corto, y de alguna manera empezábamos a echar de menos estos días en el transi, donde tantas cosas habíamos compartido, risas, miradas, paisajes, mejillones y varias botellas de vodka y cerveza. A las 10.30 de la mañana de un jueves 2 de agosto (5.30 en Moscú), nuestro transiberiano llegaba a su destino tras 5185 kms. de vías. Nos despedimos de esos rostros ya familiares, y nos bajamos en la estación de Irkustk.


billete del transiberiano



Nuestra vía



Momento antes de subirnos



Transiberiano



Nuestras noches en el compartimento



Elena echando la siesta



De resaca



Leyendo



Las abuelas



Comprando a las abuelas


Más foteles:

Cruzando un puente



Paradas en estaciones







Transi antiguo



Transi nuevo



Con la pareja de franceses



En el transiberiano



El niño demonio xD



Anochecer
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 19:39

Jueves, 2 de agosto (escrito por Illenca)

Después de 88 horas transiberiando llegamos a Irkutsk. Tras la foto de despedida con Valentina, la prioridad es conseguir billetes para el siguiente trayecto: Irkutsk-Ulan Bator. No lo conseguimos exactamente para el día que teníamos previsto pero tampoco nos trastoca los planes en exceso.

Una vez resuelto esto nos encaminamos hacia el centro. En el albergue de Moscú pillamos una tarjeta de un albergue de Irkutsk, el “Irkutsk Downtown Hostel”, con un plano esquemático para llegar a él y eso es lo que hacemos o lo que intentamos. El camino real es más largo de lo que imaginábamos (percepción de distancias alterada por el efecto mochila a la espalda). Cuando intuimos que ya estamos cerca decidimos quedarnos un grupo con las mochilas y el resto localizarlo y averiguar si hay sitio. Tenemos buenas ideas, pero ya comenté que la organización no era uno de nuestro puntos fuertes: un grupo nos quedamos esperando, sí, pero el grupo que va en busca del albergue, todavía no entiendo porqué, se va con las mochilas. Resultado obtenido por la expedición ‘búsqueda de albergue con mochilas’: no hay sitio en el albergue :wacko:

El albergue (qué pintaza, ¿eh?):



Pero no está todo perdido: hay una casa reservada por unos coreanos donde caben 8 personas (quien dice 8 dice 9, ¿no?) pero si a una hora concreta los coreanos no han dado señales de vida, entonces nos la podemos quedar. En caso contrario, desde el propio albergue nos ofrecen un apartamento para cuatro (¿cinco?), dos más recolocados en otro lado y dos en el albergue, o algo así.

Organizamos una nueva expedición para ir a hablar con la mujer de la casa reservada por los coreanos: resulta que de 8 (9) nada, que ya tiene la casa medio ocupada (y eso sin contar a los coreanos) y que para hoy, 4 o 5 y que para la noche siguiente sí que entramos todos con la condición de que nos marchemos a las 8.30 porque le entra gente nueva y tiene que limpiar. Mientras esperamos a que sea la hora de que nos confirmen si tenemos la casa o no, establecemos campamento base en la puerta de un banco –campamento que será desalojado a la fuerza- y un grupo pateamos algo de Irkutsk en busca de otras alternativas. El resto del grupo está encargado de interceptar a los coreanos en caso necesario :unsure:

Al final conseguimos la casa y cinco de nosotros nos instalamos en ella (la compartimos con unos franceses que se piden exclusividad en el baño mañana por la mañana; como hemos llegado los últimos, a tragar) y los otros cuatro se van al apartamento. A mi personalmente la casa me encanta: es la típica casa rusa de madera hecha polvo pero por dentro está cuidada. La dueña, Galina, está medio loca, pero a su manera es maja.

La casa:







Caravan, Lyon y yo nos instalamos en la habitación de los niños. Tenemos de todo: cunita, peluches matainsectos (¿verdad, Caravan?) y cuentos con bonitos caracteres cirílicos, para leer antes de dormir.





El albergue vale 500 rublos por noche (15 euros), creo que con desayuno (eso pone en la tarjeta). En la casa pagamos 600 (18 euros), con desayuno a cargo de Galina, que resultará ser una máquina de hacer blinis. Como estos alojamientos alternativos los conseguimos a través del albergue, podemos utilizar Internet (de pago), nos guardan las mochilas el último día y, importante en Rusia, se encargan de hacernos el registro, que en Moscú, con la movida de conseguir los billetes del transi y nuestra salida algo precipitada, no tuvimos tiempo. Si no recuerdo mal el registro son 300 rublos.

Ya instalados cada grupo en su alojamiento, nos volvemos a juntar todos y buscamos un sitio para comer. Después de dar unas cuantas vueltas nos acabamos metiendo en una especie de carpa azul, como una tienda de campaña gigante, donde solo tienen carta en ruso (¡bendito diccionario!) y donde nos ponen algo así como el “Caribe Mix Rusia” :blink:





Después de comer vamos a ducharnos, que buena falta nos hace, y a descansar un rato. Quedamos más tarde, con deberes pendientes: necesitamos conseguir un ordenador con Internet para ver como andan nuestras gestiones con Mongolia y con el Tibet. Tenemos algún imprevisto y la verdad es que dedicamos bastante tiempo de los días de Irkutsk a solucionarlo. Al final se nos ha hecho hora de cenar. Cenamos en una pizzeria 24 horas y volvemos dando una vuelta porque todavía no hemos podido ver nada, pero rapidito, porqué ¡Galina nos ha puesto hora! (el rollo es que los dichosos franceses tienen las llaves de la casa y cuando lleguemos nosotros nos tiene que abrir ella; mañana ya tendremos llaves).

Irkutsk:





Última edición por caravanserai el Lun 29 Sep 2008 - 19:30, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 20:10

VIERNES 3 de agosto (escrito por k_lero)

Llegó el viernes y nos levantamos relativamente pronto ya que la noche anterior no habiamos hecho gran cosa; los de la casa de "Ricitos de Oro" tenían hora de regreso (que fuerte me parece) y la verdad, tampoco vimos gran cosa para hacer en Irkustk.

Nuestra intención era ir a Bolshie Koty ese día, un pintoresco pueblecito a orillas del Baikal. Sin embargo cuando llegamos a la "Raqueta" (el muelle desde donde salían las barcazas y ferrys hacia el Baikal) tuvimos que comprar los billetes para el día siguiente ya que para ese día no había billetes en horarios compatibles.

Decidimos pues ir a la estación de buses y probar con otro pueblecito del Baikal (de cuyo nombre no me acuerdo) que nos habían recomendado antes que Litsvyanka.
Pero nos llevamos otra patada en los morros porque también nos resultaba imposible ir a dicho pueblecito, así que al final pillamos billetes para Litsvyanka para las 14:30 ya que antes teníamos que solucionar unos asuntillos a través de internet referentes a nuestro tour de Mongolia...

Irkustk













Solucionamos nuestros "pequeños problemas" y fuimos a comer a una hamburguesería rollo MacDonalds pero a lo ruso que estaba al lado de la estación.
Eso sí, los malditos rusos tienen la feísima costumbre de ponerte la comida en platitos de aceitunas, se conoce que no tienen platos mas grandes y ya entendemos como se conservan tan bien las rusas (que lo hacen) viendo las cantidades de comida que te ponen. Total, que yo me tuve que zampar 3 hamburguesas para quedar medianamente satisfecho.


Nuestra parada de autobuses


Ya en el bus, creo que nos quedamos todos sobaos(maldita señora gorda del mal que nos tocó al lado al Regue y a mi!) y cuando llegamos a Litsvyanka comprendimos de lleno por qué lo queríamos evitar... eran 4 casas y un trocito de playa de piedras y autobuses y coches de turistas haciéndose un hueco en esta ridícula playa. Eso sumado a 20 puestos de artesanía y demás hippyeces le daba
al pueblo un aspecto turístico-decadente que lo convierte en el típico pueblo que nadie sabe por qué visita, pero acaba visitando.
Bueno, al menos la decepción no fue muy grande ya que nadie esperaba gran cosa. A cambio se bañaron casi todos en el Baikal, yo me contenté con meter una mano y un pie (+6 años de vida).

Llegamos a Litsvyanka


25 años de vida más...












... y a echar la cerveza


El Baikal nos contempla


Abuelo pescando


En el embarcadero de Litsvyanka


Baikal, foco de corrientes animistas



De vuelta a Irkustk otra vez en el bus mi hermano tuvo un pequeño incidente cuando el autobus pegó un frenazo mientras dormía y su asiento (con él encima) salió disparado hacia delante para aterrizar de un culazo en el pasillo. Nos reímos todos bien a gusto, no hay mal que por bien no venga.

Ya a la vuelta decidimos cenar en el bar de al lado de la pizzas del día anterior, y la verdad es que fue un acierto porque estaba todo riquísimo y el precio era asequible. Ahí fue cuando conocimos a Daikos, Lualua (ambos foreros) y Martín, otra expedición Transiberiana y China con los que coincidiríamos los días siguientes en el viaje.

Después de cenar decidimos intentar quemar Irkustk con ningún éxito, había un ambiente bastante pobre y no nos convencía nada, así que nos volvimos a la casita de madera a pasar nuestra última noche en Irkuskt. Demasiados días en Irkustk para nuestro gusto, sobre todo porque aun así no nos daba tiempo a ver gran cosa del Baikal, pero estábamos obligados ya que no encontramos billetes de tren para antes.

Irkustk by night


Y ahora unas pequeñas anotaciones:
IRKUSTK:
La capital de la Siberia del Este la verdad es que nos dejó bastante que desear, es una ciudad bastante grande (más de medio millón de personas) y combina en sus calles grandes caseríos de aspecto viejo pero imponente con calles y manzanas en un estado de considerable deterioro. Paseando por sus calles principales puedes ver edificios que te llaman la atención con muchas zonas que le dan un aire bastante decrépito al conjunto de la ciudad. A nuestro parecer escasean bastante los bares y restaurantes y en la calle en las que mas se aglutinan resultan ser muy caros para el nivel de vida, ya que es la calle principal de la ciudad. El Inglés no lo maneja apenás nadie y si tuviera que decir algo bueno de ella, aparte de numerosas mansiones preciosas, es que apenas hay turistas.

Lago BAIKAL:
Estar en el Lago Baikal no es solo lo que la vista te sugiere, es también lo que ello supone; es estar en un lago de records. Es el lago con el agua más cristalina del mundo, también el más antiguo y el más profundo. Es la fisura continental más honda del planeta y en él está contenido el 20% de la reserva de agua potable del mundo.
Más allá de todos estos datos y de ser un foco para ecologistas y animistas, no deja de ser un mero lago, por supuesto. Sí es cierto que el agua tiene una transparencia impresionante, pero también lo es que ciertas industrias papeleras importantes en la zona están contaminando el lago. El rumor dice que, si metes una mano en el Baikal, vives un año más, si metes un pie, 5 años más y en caso de bañarte (como hicieron todos menos 2) ganas 25 años más de vida. El agua estaba fría, pero creo que el rumor se tiene que deber mas a bañarse en otra época del año más fría ya que tampoco parecía ser para tanto (en invierno no porque el lago en su totalidad está congelado convirtiéndose en la pista de hielo más grande del mundo).
También hay un viejo dicho entre los pescadores que dice que si se te cae el reloj al fondo del lago (y es profundo) el agua es tan cristalina que en un día propicio serías capaz de ver la hora (fantasmada, por supuesto).


Última edición por caravanserai el Lun 29 Sep 2008 - 19:29, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 20:12

Sábado 4 de agosto

La noche antes habíamos sorteado con cartas el turno de ducharnos, puesto que a las 8.30 teníamos que estar fuera. Yo saqué un as y me tocó pringar el primero, a las 7. Conforme íbamos acabando, llamábamos al siguiente y así sucesivamente. Menuda sincronización xDD. Está claro que a las 8.30 no estábamos listos ni de coña. Mientras, la mujer rusa, Galina, empezó a prepararnos el desayuno, a base de montañas y montañas de crepes. Esta mujer era una maniática del orden, y ponía las cosas en la mesa de manera precisa y metódica, sin que nada pudiese alterar su sitio. A Illenca la mandó moverse y tuvo que desayunar a medio metro de la mesa. Pero bueno, aparte de esto, era buena mujer y una máquina de hacer crepes, que luego untábamos con mermelada, una especie de crema lechosa muy dulce y una especie de membrillo. Después de ducharnos, desayunar y acabar de hacer los macutos nos despedimos de Galina y nos vamos a dejar las cosas al albergue, para irnos a coger el ferry, destino Bolshie Koty. El viaje, bastante aburrido, parecemos sardinas enlatadas y sin poder mirar por la ventana, así que aprovechamos para sobar. En el embarcadero de Litsvyanka suben Diego, Esther y Martín, y hacemos el resto del trayecto juntos.

En frente de casa de Galina



Bolshie Koty es un pequeño pueblo situado en el litoral oeste del lago Baikal, al que solo se accede a pie o en barco (no hay carretera). Es un lugar hermoso y tranquilo, ideal para hacer excursiones por el lago y en los bosques que lo rodean. Nos vamos por un caminito haciendo un pequeño trek hasta llegar a un alto donde se ve una fantástica playa, entonces nos separamos de esta gente puesto que nuestro ferry de vuelta salía antes. Vemos el pueblo o las 4 casitas de madera que hay y nos adentramos por un caminito hacia el interior de un bosque. La verdad es que este sitio es encantador, no me extraña que los rusos vengan aquí a veranear, buscando paz y tranquilidad.


Casita de madera en Bolsie Koty



Embarcadero en Bolsie Koty





De excursión con Lualua, Daikos y Martin



Caminito por el bosque



Tirando piedras al Baikal



Ya en el ferry de vuelta aprovechamos para sacar embutido, pan y tomate y hacernos unos buenos bocatas. Nos sorprende que los rusos hagan lo mismo, y es que estaba el barco lleno de domingueros. En Irkutsk, cogemos un taxi que nos deja en la estación de tren y preguntamos en las consignas qué cuesta dejar allí las cosas. Conclusión: pasando del tema, que con lo que cuesta nos da para una botella de vodka lo menos xDD. Como todavía quedan 10 horas para coger el tren, aprovechamos para volver andando y dar un paseo por la iglesia, donde no paran de tocar las campanas, y estamos un rato sentados a la orilla del río.

Ya en el albergue, revisamos el correo, hacemos alguna llamada y nos vamos a cenar a un garito que está enfrente y donde nos damos el último atracón de comida rusa. De camino a la estación cogemos un tranvía y una vez allí, nos apalancamos en un rincón. Sólo quedan 6 horas para que salga el tren, y qué mejor forma de matar el tiempo que comprando cerveza y beber como cosacos. La noche es joven. Cuando ésta se acaba nos vamos a comprar vodka que nos venden en una tienda donde están reunidos todos los yonkis de Irkutsk. Seguimos dándole a la botella y mientras, nos encontramos otra vez con Daikos, Lualua y Martín, que cogen el mismo tren, y más charlas, historias…hasta jugamos al haki un buen rato por allí enmedio hasta que Daikos cuela la pelotita en lo alto del mostrador. Vaya risas en el vestíbulo, y vaya la que armamos, casi echamos a todos los rusos de allí xDD.


En el tranvía camino de la estación


6 horas alcoholizados esperando el tren



El tiempo pasa y por fin son las 5.30, hora de coger el tren que nos llevará a Mongolia. Lyon va con una castaña que lo flipas, y casi nos creemos que no tiene billete cuando dice que no lo encuentra. Fue un momento de tensión, nos quedamos todos mirándole y el muy perraco que iba pedo se había quedado con nosotros xDD. Qué susto, nuestro marinerito que casi se queda con los rusos xDD. Al montar en el tren la azafata mongola nos recoge nuestros billetes y cual es nuestra sorpresa cuando nos encontramos que nuestros compartimentos están ocupados por intrusos. Ante la pasividad de la provonidka, conseguimos echarlos aunque algunos se resisten a desalojar el compartimento y tenemos alguna que otra bronca y amenaza por parte de una familia mongola.

Una vez instalados, flipamos con lo que vemos. Todos los mongoles del tren están traficando, pasando cantidad de productos y mercancía de contrabando de unos compartimentos a otros, y entre vagones. Incluso esconden bultos en las trampillas que hay bajo la alfombra del pasillo. Son muy molestos y la verdad es que joden bastante, además la mayoría, incluidas las azafatas, son muy bordes y parecen no tener modales.

Con todo y eso, al final nos conseguimos dormir, no sin antes echarle un vistazo al lago Baikal, que puede verse desde la ventanilla del tren. Son las 9.30 y amanece un día gris.

El Baikal desde la ventanilla del tren
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
caravanserai
Yo fuí Marco Polo
Yo fuí Marco Polo


Cantidad de envíos: 1497
Edad: 29
Localización: L'Hospitalet
Fecha de inscripción: 23/09/2008

MensajeTema: Re: Transiberiano 07   Jue 25 Sep 2008 - 20:14

Menudo pedofas el Lyon, era el tipico borracho de película, aun guardamos en la memoria grandes frases que soltó esa noche, jajaja
Impresionante el vodka rojo ke les compramos a los rusos demacrados... y no, no sabia a frambuesa, os tuve engañados!! :lol:

Ahi van unas cuantas fotos más, todas de Bolshie Koty:

Casitas






el Baikal




Preciosa vegetación


Embarcadero


Toda la troop


Se nos ocurrieron mil ideas para modificar el letrero con Photoshop
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

Transiberiano 07

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 6.Ir a la página : 1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Mochileros :: Cuadernos de viajes :: Bitácoras del mundo-
Publicar nuevo tema   Responder al tema