MADRID-BERGAMO-BRUSELASUna vez que llegamos a Madrid nos tiramos en la terminal del aeropuerto a esperar que nuestro vuelo saliera

, lo único fue que me equivoque de terminal y como vimos que no aparecía nos tuvimos que cambiar y listo, por cierto que en Barajas me fije que la gente dormía en sitio inverosímiles, como pueden ser las cintas transportadoras del equipaje, así que tome buena nota de esa opción por si me tocaba quedarme alguna que otra noche en el aeropuerto.
Nos despedimos de José

y nos fuimos hacia nuestra puerta de embarque a esperar a que nuestro vuelo saliera. Había bastante gente y aprovechamos para echar alguna que otra cabezadita ya que teníamos tiempo de sobra.
Una vez salió nuestro vuelo nos pusimos a la cola y ahí empezó nuestro infierno con Ryanair que nos perseguiría todo el viaje

y es que resulto que nos toco la azafata borde que le dio por meter todo el equipaje de mano en la famosa chisma que tienen para ver las medidas y yo como llevaba mochila en un principio no debería de tener mucha pega , pero vio la maleta de Noe y se la hizo meter, el problema fue que no entraba bien y era ni más ni menos por la fuñad de las gafas que chocaba y la tía nos decía que teníamos que pagar 30€ por la maleta y le dijimos que si que claro así que abrimos la maleta y sacamos las gafas y listo, pero a la tía borde no le llego con esa opción sino que me hizo también meter mi mochila y así en todos los aeropuertos. Así que con la ayuda de un chico la metimos ahí y la sacamos.
Nos subimos al avión y caminito de Bérgamo que nos fuimos. Al llegar decidimos dejar las mochilas en una consigna (antes nos las pasaron por un scanner por si acaso) y estábamos entre bajar a Milán o quedarnos en Bérgamo, al final gano la opción de quedarnos en Bérgamo, porque entre que no teníamos ganas de estar un rato en el bus

y que teníamos entendido que Milán no valía demasiado allá que nos fuimos a Bérgamo y la verdad es que nos gusto bastante, la ciudad amurallada es precioso y a lo lejos se empezaban a vislumbrar los famosos campos de la Toscana italiana, eso sí empezaba a hacer un calor que no veas, ese mismo calor para nuestra sorpresa nos siguió todo el viaje, dimos un par de vueltas y después nos sentamos a desayunar tranquilamente en una terraza, pensamos que nos iba a salir la clavada del siglo pero resulto que fue bastante económico.



El desayuno italiano
Cuando nos dimos cuenta teníamos que volver al aeropuerto así que nos fuimos a la parada del bus y ahí fue donde descubrimos que es verdad lo que dicen de que los italianos son unos flipaos, todos ahí mirando para la parada del bus y diciendo sabe dios que , eso sí en la parada conocimos a un señor muy simpático que hasta nos cantaba canciones de Julio Iglesias y que se quedo enamorado de mi nombre porque no hacia más que decir “Stephania Stephania” por todo el bus con el consiguiente cachondeo del conductor.
Una vez llegamos al aeropuerto nos fuimos hacia nuestra puerta ya comernos nuestros super bocatas, otra horita mas de vuelo y aterrizamos en Charleroi.Cuando fuimos a buscar nuestro coche resulto que estaba cerrado, porque como era festivo habían visto a qué hora llegaba nuestro vuelo y como ponía otra hora distinta se habían ido a tomar un café y lo que paso fue que se equivocaron de vuelo, así que llamamos al número que allí había y al poco llego un chico que se disculpo y busco nuestra reserva y nos dijo que no había ningún coche como el que habíamos reservado con lo cual nos dio uno superior pero por el precio que habíamos pagado.
Pillamos nuestro Focus de gasoil y allá que nos fuimos hacia Bruselas que era donde nos esperaba José que había llegado antes que nosotras.
Así que llegamos a Bruselas aparcamos nuestro coche y buscamos la Grand Place que era donde habíamos quedado con José, de camino nos encontramos con el Manneken Pis que lo habían vestido para ese día y allá continuamos a tomarnos nuestra primera cerveza belga

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Manneken Pis
La grand Place
Primera cerveza belga, la primera de muchasUna vez nos reunimos todos comparamos algo para hacernos al cena y nos fuimos al albergue que por cierto está bastante bien se lo recomiendo a cualquiera que vaya a Bruselas, buena calidad precio y demás es el “2Go4”.
Una vez allí cenamos

, nos dimos una buena ducha

y nos fuimos a disfrutar de la noche de Bruselas que para eso era sábado.

La segunda cerveza belga del día
Jeanneke Pis
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