11 de AGOSTO de 2009 Nos levantamos temprano. El bus sale a las 11 de la mañana. Tenemos casi todo preparado (salvo cosillas de última hora) pero no queremos andar con prisas por la mañana. Llevamos en varios viajes todos los bultos hasta el coche, incluidas las bicis y al fin nos despedimos de nuestra casita y de Polka, la perra.
Después de muchas vueltas, finamente iremos desde Ourense a Zurich en autobús. Son 29 horitas de nada, pero ha resultado ser la mejor opción: después de que nos perdiesen las bicis en el aeropuerto de Londres, este año no queremos arriesgarnos, al menos a la ida. Hemos contemplado otras opciones, como enviarlas o ir en tren, pero todo salía mucho más caro. En realidad, no puedes llevar la bici en un recorrido internacional, pero nosotros tratamos de empaquetarlas de forma que no se sepa que son bicis y ellos hacen la vista gorda y todo queda solucionado.
Es duro saber que vas a pasar un dia y pico en un autobús, así que nos aprovisionamos bien con comida, música y mucha paciencia. Nuestros compañeros de viaje son muy curiosos. La mayor parte son hombres de 50 años que de jóvenes emigraron y que ahora vuelven de vacaciones a Galicia con sus hijos completamente europeos. Es muy curioso ver que diferentes son las dos generaciones. En el trayecto nos da tiempo a aburrirnos, a dormir, a enterarnos de la vida de todos, a ver un par de pelis (muy apropiadas para la audiencia: una de vaqueros y otra titulada Un franco, cuatro pesetas; sobre los emigrantes) y a hacer miles de paradas. Al segundo día por la mañana llegamos a Suiza. Empezamos a descargar gente y ya nos sentimos un poco más cerca de nuestro destino aunque somos conscientes de que aún nos quedan unas cuantas horas para llegar a Zurich. Finalmente llegamos con media hora de adelanto, así que en realidad sólo han sido 28 horas y media!!!!!

Hace un día estupendo en Zurich. El sol brillo y hay un ambientillo muy guay. En el mismo aparcamiento (porque una estación nos es) donde nos ha dejado el bus nos ponemos a montar las bicis. No nos lleva mucho tiempo, ya que ya somos un poco más expertos. Hay una gasolinera justo en frente, así que vamos a dar buena presión a las ruedas y ya estamos listos para comenzar.
Nuestra primera parada es la estación de tren. No sabemos como será la salida de la ciudad así que hemos decidido salir de allí con un tren hasta el primer pueblecillo que sabemos que tiene camping cerca. Compramos los billetes para dentro de dos horas y salimos a la calle. Que pasada! Nuetra anterior parada en Zurich había sido de Inter. Y llovía tanto que ni nos atrevimos a salir de la estación. Una pena, porque la ciudad nos parece muy bonito. Por la calle principal buscamos una librería y nos hacemos con el mapa nacional de rutas ciclistas, con lo que ya estamos preparados para comenzar el viaje. Tomamos un rato el aire y después nos vamos a coger el tren.


Nos bajamos en Eglisau, como a unos 15-20 minutos de Zurch. El camping está en Flaach y hasta allí hay como unos 10 kms. Agradecemos poder estirar un poco las piernas en la bici después del viaje en bus. Por un momento nos perdemos un poco y aparecen unos ciclistas que nos indican el buen camino y hasta nos acompañan bastante rato, hasta donde el camino ya no tiene pérdida para llegar a Flaach. Cuando llegamos al camping ya se está haciendo de noche, así que montamos rápido y nos vamos pronto a dormir. Mañana empieza el viaje!!!!!!
