12:00am: El día ha llegado y la maleta sigue sin terminar, ¿Qué llevar? ¿Qué dejar? ¿Usaré traje de baño? ¿Me lo compraré allá? ¿Cuántas playeras? ¿Y calcetas?

….. Hago y deshago la maleta varias veces hasta que ya ha quedado todo, esperando llevar lo básico y si no… a improvisar un poco. Cámaras, memorias, cargadores, adaptadores eléctricos… libreta, boletos, pasaporte… Mmmm listooooo (o eso espero jajajaja

)!
Ahora la peor parte… intentar dormir unas cuantas horas para que la aventura comience, siempre ese día anterior al inicio de un viaje es tan complicado, los nervios me impiden dormir y hacen que piense que me dejo mil cosas (aun cuando ya he checado 100 veces que todo está listo). Pero la emoción supera mi nerviosismo y pienso en todo lo que queda por delante.
07:00am: El despertador suena, bajo a desayunar un cereal

, me doy un buen baño, a vestirse y hacer un último chequeo, me cuelgo la mochila por 1ª vez, esa mochila que me acompañaría por un buen rato (y que lamentablemente para mis hombros y espalda se haría más pesada conforme avance el viaje), me subo al coche y mi papá me lleva a la terminal de Bus a esperar mi camión hacia el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Durante el trayecto tenemos la clásica charla Padre-Hijo previa a un viaje como este, “Con cuidado Adrián, comunícate siempre que puedas y por favor... de verdad ten mucho cuidado” jajajaja no recuerdo cuantas veces me lo dijo, pero lo entiendo…ya que cualquier cosa que pasara, iba a estar a miles de kilómetros de mi México.
08:40am: Es tiempo de subir al bus, le doy un último abrazo a mi papá, nos despedimos y prometemos estar en contacto. El trayecto en el bus se pasa bastante rápido, ponen la película de Juno y la verdad que me entretiene en todo el camino, además de dormir otro rato.
12:30pm: Después de un rato de tráfico típico en la capital del país, llegamos al Aeropuerto, me cuelgo mi mochila y a buscar los mostradores de Lufthansa. Me avisan que el check-in inicia a las 3 de la tarde, así que me voy a cambiar unos pesos que me quedaban a euros y a la sección de comidas a hacer tiempo.
3:30pm: Llego y hay unas cuantas personas haciendo el registro, la verdad es que es bastante rápido, le echo un último vistazo a mi maleta y ahora a las salas de abordar que hasta las 9 de la noche despegábamos con destino a Frankfurt. Paso los controles típicos de seguridad, paso por las tiendas del Duty Free y aprovecho a comprarme mi candado de combinación (no tenía y sí que me serviría mucho para los hostales

)
6:00pm: Ya he recorrido toda la terminal, todas las tiendas y rincones del aeropuerto, curiosamente veo a Consuelo Duval, una actriz y comediante muy famosa aquí en México. A mí me encantaaaaa jajajajaja, la verdad que hace papeles excelentes y siempre me mato de la risa cuando la veo

… al parecer iba bastante apurada pues iba corriendo con su hijo buscando su sala de abordar.
"La familia P-Luche" jaajajajaja una serie divertidísima que ya tiene algunos años, pero siguen pasando sus capítulos. (Consuelo Duval es la de rosado)8:00pm: El vuelo ya está anunciado y comienza la locura para abordar, antes me voy a Starbucks por un frapuchino y un muffin de blueberry (mmmmmm que rico estaba) que tenía un antojo enormeeee

(y me hizo compañía en lo que todos abordaban). Llega mi turno, subo al avión, guardo mi pequeña maleta donde tenía mi cámara, libreta, los papeles de las reservas y unos libros para perder el tiempo y me acomodo. Mi asiento era pasillo y en la parte de en medio (filas de 3, 4 y 3 asientos), llega una chica que se sienta en la otra orilla, los 2 cruzamos dedos porque no lleguen los de en medio y así tener más espacio.
9:00pm: Se cierran las puertas del avión, geniaaaaaaaaaaaal ! Más espacio para recostarse y estirar las piernas (además de las almohadas y sábanas extra mwahahahaha

) El avión se pone en fila y a esperar a los demás para el despegue...
9:40pm: El avión hace alto total, se apagan las luces, me abrocho mi cinturón de seguridad, y repentinamente… ese arranque que a más de uno nos pone nerviosos, aceleramos y poco a poco nos levantamos, me acompaña esa rara sensación de estómago cuando uno despega y el avión se pone casi de lado para empezar a tomar ruta cuando veo la infinidad de luces que es la Ciudad de México, poco a poco desaparecen y ahora sí… ME IBA AL VIEJO CONTINENTEEEEEE !
